Llevo 15 años aprendiendo a cambiar el mundo, un día a la vez
Primeros años: Voluntariado masivo
Durante toda mi universidad trabajé en Techo y luego ayudé a otras ONG, movilizando voluntarios de forma masiva: Empece medio tiempo movilizando estudiantes de colegio y, poco a poco, personas de todas las edades en cinco ciudades de Colombia y más de ocho programas. Aquello absorbió tanto mi tiempo que cursaba medias matrículas e intersemestrales; la carrera terminó siendo mi “hobby” para desconectarme.
El verdadero peso estaba en llegar, con los voluntarios, a comunidades de extrema pobreza cuyas historias—marcadas muchas veces por el conflicto armado colombiano—sobrepasan lo que uno imagina como dolor. Escuchar esas realidades y vivirlas de alguna u otra forma impactó mi propio mundo emocional y, al mismo tiempo, cimentó todo lo que vino después.
En este proceso aprendí que las personas podemos hacer mucho con poco.
Y si somos muchos, podemos generar un gran eco.
Eso fue Techo en mi vida.
